Publicado: 14 Mar 2010 4:58 amTítulo del mensaje: Azul&Rosa - MI SEMANA - Cronica de Jaime Peñafiel
AZUL&ROSA
MI SEMANA
Jaime Peñafiel Domingo 14 de marzo de 2010
El día que entré en el palacio de Zurbano
Estos pasados días, el palacio de Zurbano de Madrid, situado en el número 7 de la calle del mismo nombre, ha sido escenario de las reuniones del Gobierno con los grupos parlamentarios para alcanzar un pacto contra la crisis económica (CiU ha pedido que no se utilice para esto). ¿Se habrán dado cuenta sus señorías de que en la fachada del edificio hay una placa, mandada colocar por el ex alcalde Álvarez delManzano, en la que se leer: «Aquí nació Fabiola de Mora y Aragón, reina de Bélgica?». Extraño fin para este palacete, construido en 1878, donde el 11 de junio de 1928 nacía una niña que se convertía (15-12-1960) en la esposa del rey Balduino de los belgas. A pesar de pertenecer a lamás rancia aristocracia madrileña, nadie la conocía. El día del anuncio de su compromiso matrimonial, alguien recordó que era hermana de don Jaime de Mora y Aragón, personaje divertido y calavera, enfrentado a su familia por deudas. Gracias a él, este columnista, entonces redactor de Europa Press, y otro gran reportero, Jesús Hermida, redactor de La Actualidad Española, fuimos los dos únicos periodistas en entrar en el palacio, cuando la prensa del mundo entero se preguntaba quién era la mujer de la que se había enamorado el más triste y solitario soberano europeo, sobre el que se especulaba que podría ingresar en la orden de los trapenses. Sucedió mientras Fabiola se encontraba en Bruselas, con motivo de la presentación oficial a la corte belga y el anuncio de su matrimonio.
Perros y gatos lisiados
Aprovechando esta ausencia, el inefable Jaime deMora y Aragón se atrevió a abrirnos el hogar de su hermana —que no de él— ya que hacía tiempo que había sido expulsado de sus salones neorrococó, invadidos por gatos y perros enfermos y lisiados, que la madre de Fabiola, doña Blanca, excéntrica e insociable dama, iba recogiendo por las calles deMadrid. En el jardín del palacete pueden verse, hoy día, varias tumbas de aquellos animales. Aquel día Hermida y este periodista invadimos la intimidad de Fabiola, accediendo a ella por la espectacular escalera imperial de mármol sueco. No sólo recorrimos el salón de los espejos, donde se han celebrado estos días las reuniones económicas, sino también el de los mármoles. No exagero si escribo que no quedó rincón ni mueble por fisgar y fotografiar. Incluso el dormitorio de la prometida del rey Balduino quien, a su regreso de Bruselas, se encontró con la doble desagradable sorpresa, no sólo de la invasión periodística, sino algo mucho peor: la desaparición de su diario. La denuncia, aunque de forma discreta, al entonces ministro de la Gobernación, don «Camulo» Alonso Vega, no se hizo esperar. Tampoco la investigación policial con la consiguiente aparición del famoso diario que alguno de los dos periodistas que aquel día entramos en el palacio de Zurbano había sustraído del cajón de la mesilla de noche del dormitorio de Fabiola. Por algo el Príncipe Felipe pidió a Letizia que dejara de escribir el diario que había comenzado nada más casarse. Y es que un diario, si es íntimo y sincero, siempre es un peligro.
Mi paisana Eugenia de Montijo
Pilar Eyre, esa periodista que novela como nadie la vida de personajes de la Historia, publica esta mi semana y de la mano de Imelda Navajo, la gran editora de La Esfera de los Libros, una extensa biografía de mi paisana Eugenia de Montijo. Cierto es que no ha tenido que esforzarse mucho para novelar la vida de la granadina que se convirtió en emperatriz de los franceses. Su vida fue toda una novela. Como la de la reina Victoria Eugenia, recogida también por Pilar en su anterior obra Ena, uno de los éxitos literarios del pasado año. Ignoro si mi querida Pilar ha visitado en Granada la casa en la que nació la emperatriz de los franceses. No se ha perdido nada. Del número 12 de la calle de Gracia, frente por frente a la iglesia de La Magdalena, sólo puede contemplarse la fachada de un caserón con una placa demármol, desgastada por el tiempo, en el que se adivina, más que se ve, «en esta casa nació...». Esto y una pequeña calle con su nombre es todo lo que hay en Granada de la paisana que llegó no sólo a conquistar Francia, al convertirse en emperatriz, sino que gracias a ella se construyó el Canal de Suez. También se le debe las primeras fotografías de la ciudad y de la Alhambra, tomadas por fotógrafos franceses enviados por «la reina francesa de España». Qué mal trata mi ciudad a sus hijos más universales: Eugenia de Montijo y Federico García Lorca. Como granadino, te agradezco, querida, el libro sobre esa «pasión imperial» que fue mi paisana.
¡Sálvanos, Señor!
La vida de esta muchacha, de origen tan modesto, nadie como ella sabe explotarla, con las paradas biológicas necesarias para que no se agote. Sus amoríos, la criatura, el traje de boda que nadie quería hacerle, la boda, el viaje, la primera separación, la reconciliación, of course, la chapuza de la operación, el baile y... nuevo divorcio. Y siempre regado todo ello con un mar de lágrimas. «No puedo vivir con él; sin él, tampoco». Me recuerda aquello de «ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio». Aunque, en su conocido estilo académico, reconoce que «ni el padre de mi hija ni leches; él ha sido el hombre de mi vida», confiesa que esto es definitivo. ¿Cuál será el nuevo capítulo de este culebrón televisivo? ¡Sálvanos, señor!
En el madrileño palacio de Zurbano, donde sus señorías se han reunido
estos días para intentar salvarnos de la crisis, nació Fabiola.
CHSSSSS•••Sería de desear que su padre, figura de la historia de la televisión, no tuviera que enterarse, por una exclusiva, de la boda de su amadísima hija. ••• El contenido de su cartera ministerial es hoy tan misterioso como el del bolso de la reina de Inglaterra. ¡Ridículo! ••• La primera película de Emilio Aragón, como director, habla de la manera de superar el dolor. Su protagonista es un ejemplo, porque de esto sabe mucho. ••• Sorprende que siendo tan grande, en todos los sentidos, no haya encontrado mejor pareja que una ex cheerleader. No hay duda de que el amor o la pasión son ciegos. ••• También para ella el modelo a seguir es Rania de Jordania. ¿Qué tendrá esta frívola soberana para que algunas quieran imitarla? ••• Ella aún no ha pagado el vestido y los complementos que la modista barcelonesa G.G. le hizo, hace casi seis años, para una boda, volviéndolo a utilizar en una fiesta. ••• Pues menos mal que la modista se negó a hacerle el vestido para la boda de su hermana. ••• Ha ganado mucho dinero cantando. Pero hoy, ¿por la crisis?, se ve obligada a vender su casa. Pedía 2.900.000 euros, pero ha tenido que aceptar el millón y medio que le ofrecían.
Ella aún no ha pagado el vestido y los complementos que la modista barcelonesa G.G. le hizo, hace casi seis años, para una boda, volviéndolo a utilizar en una fiesta. ••• Pues menos mal que la modista se negó a hacerle el vestido para la boda de su hermana.
El albarán firmado por Telma Ortiz en abril de 2004