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Publicado: 27 Apr 2010 10:25 pm
No se donde lei,que guerrilleros colombianos habian encontrado la autentica espada de Simon Bolivar,no lo crei,pero su fanatismo me dio miedo,alzaban esa espeda y gritaban algo asi como: " adelante,la espada de Bolivar va por toda Americalatina" Textualmente no recurdo pero la foto mostraba a 1 grupo de guerrilleros hombres-mujeres con el puno en alto,no me gusto ver esa foto de fanaticos. Fue en este foro? No recuerdo.
El padre del socialismo, el hombre que dedicó su vida a liberar a la clase trabajadora de sus cadenas, el abnegado filósofo y economista, autor del ensayo que más ha influido en la historia de la humanidad, nunca tuvo un empleo. Nunca.
Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.
Tras el célebre retrato que John Mayall le hizo en Londres allá por 1875, algo se atisba: muestra un hombre con barba muy poblada pero anárquica, medio negra medio cana, que sube por los lados de la cara, tapando las orejas, hasta llegar al pelo, con el que se funde en un amasijo greñoso y descuidado. Aunque lleva una levita limpia bajo la que esconde la mano, el retratado no parece un sabio, sino un mendigo al que algún alma caritativa, por alguna razón difícil de explicar, ha decidido inmortalizar.
Y no, la suya no fue una pose contestataria precursora del perroflautismo contemporáneo: eso de ir hecho un guarro para hacer méritos revolucionarios no se puso de moda hasta 1968; Marx era tal cual: tenía auténtica fobia al aseo personal. Tanta, que terminaron por salirle purulentos forúnculos por todo el cuerpo: en la cara, en la espalda, en el trasero y hasta en el pene. Se quejaba amargamente de ello en sus cartas, y esperaba –escribió por las mismas fechas en que andaba componiendo la primera parte de El Capital... con el trasero hecho cisco– que la burguesía, mientras existiera, tuviera "motivos" para recordar sus forúnculos.
Su escaso apego por el aseo se juntaba con su desmesurada afición a la bebida, el tabaco y la vida nocturna. Pasaba las noches en vela discutiendo con unos y con otros para luego, ya de amanecida, recostarse sobre un sofá y dormitar todo el día. Luego, si estaba de buenas se metía en la biblioteca, donde consultaba libros y periódicos para ir apuntalando las tesis... que ya traía fabricadas de casa. Con un estilo de vida semejante, lo último que podía hacer era ganarse el pan honradamente.
La pregunta que asalta al curioso es cómo él, un simple filósofo alemán exiliado en Londres sin más patrimonio que su pluma y con una familia que mantener, pudo vivir así tantos años. Simple: pidiendo prestado y procurando, a la vez, no atender los vencimientos de pago. Gracias al inmenso archivo epistolar que se conserva, y que ha sido estudiado en infinidad de ocasiones, se calcula que Marx disfrutó de una renta media de unas 200 libras anuales, es decir, tres o cuatro veces lo que ganaban los obreros ingleses, a la sazón los mejor pagados del mundo. Traducido a las circunstancias de nuestro tiempo y lugar, estaríamos hablando de 80 ó 90.000 euros brutos al año. Y todo por no hacer casi nada. Jamás hubo de enfrentarse al mercado y satisfacer las necesidades de otros mediante el trabajo, que es lo que exige el sistema capitalista. ¿Explotación? Nada: esa es una vaina que aireó Marx tras birlar la idea a Jean-Pierre Proudhon y a Johann Rodbertus. Este último le acusó de plagio, y Engels hubo de acudir en socorro de su amo. Con éxito: de Marx se sabe mucho y del infeliz de Rodbertus, nada.
Su primera fuente de ingresos fue su propia familia, que vivía holgadamente en la ciudad alemana de Tréveris. El padre, Herschel, un competente abogado judío, se había convertido al protestantismo para prosperar en la vida e integrarse en la sociedad prusiana. La madre, Henrietta Pressburg, era holandesa, hija de un rabino y buena paridora de 8 vástagos, a los que no les faltó de nada. Por esa razón el joven Karl pudo estudiar en la universidad y convertirse luego en el perfecto ejemplar de revolucionario de salón. Nunca visitó una fábrica, un taller, ni siquiera una imprenta. En una ocasión su amigo Engels, magnate del textil con intereses mercantiles en Inglaterra, le invitó a visitar un telar de algodón, pero él, hecho a las comodidades de la ciudad y a pasar la tarde en la taberna, declinó la invitación. Parece mentira, pero es así: el emancipador del proletariado muy pocas veces vio a un proletario con sus propios ojos.
Durante años, hasta bien entrado en la edad adulta, vivió de sus padres. Recibía un estipendio periódico, que reclamaba ofuscado por carta si no le llegaba a tiempo. Al morir su padre, en 1838, tomó su parte de la herencia –la respetable cantidad de 6.000 francos de oro– y se la gastó íntegra. Lo mismo haría al fallecer Henrietta, aunque ahí tuvo que conformarse con menos, ya que había ido pidiendo anticipos a la parentela holandesa.
Finiquitada la ubre paterna, y ya de romería política por Europa, se especializó en desvalijar a los amigos y a los militantes con que iba topando por los clubes de exiliados alemanes, de donde procuraba no salir sino lo imprescindible, no fuese a ser que tuviera que aprender un nuevo idioma o integrarse en un país distinto al suyo. Por lo general, lo que pedía no lo devolvía. Buscaba las excusas más insospechadas para escaquearse; algunas de ellas ciertas, como el argumento de la numerosa prole que trajo al mundo junto a su esposa, Jenny von Westphalen.
Económicamente hablando, Jenny tampoco era manca. Hija de un barón prusiano –de ahí el von del apellido–, recibió una generosa dote al casarse y, luego, continuos préstamos de su familia. Pero los Westphalen se iban muriendo, y la fuente, consecuentemente, secándose...
Cuando en casa no había ni para comer ni forma de recurrir a los prestamistas de confianza, los Marx recurrían al mercado crediticio ordinario, es decir, al usurero de la esquina, que siempre han existido porque siempre ha habido manirrotos como el autor de El Capital. Pero incluso los auténticos profesionales del riesgo evitaban al matrimonio en los peores momentos de éste. En 1850, el casero les puso en la calle con cuatro niños y todos los muebles, que tuvieron que empeñar para liquidar las cuentas de la carnicería y la panadería. Entonces se acogieron a la beneficencia. Su pequeño hijo Guido murió aquel invierno de frío siendo un bebé.
A pesar de los contratiempos, Marx no tenía intención de cambiar. "Lleva una vida de intelectual bohemio –se lee en un informe redactado por aquellos días por la policía prusiana, que le seguía los pasos–. Pocas veces se lava, se acicala o se cambia de ropa, y a menudo está borracho. No tiene una hora estipulada para irse a la cama o levantarse por la mañana. A menudo se pasa la noche en vela y al mediodía se tumba en el sofá con la ropa puesta, donde duerme hasta la tarde. Cuando entras en la habitación de Marx, el humo y las emanaciones del tabaco hacen llorar los ojos... Todo está sucio y cubierto de polvo, y sentarse se convierte en una tarea peligrosa". Una joya de hombre.
A Marx le salvó su amistad con el ricacho Engels, al que sangró a modo. Durante cuarenta años, el multimillonario del textil estuvo dando dinero a Marx, al principio como apoyo para que se dedicase a escribir libros y luego, a partir de 1869, ya de modo formal: le hizo beneficiario de una asignación vitalicia.
Teniendo en cuenta que, por aquellas mismas fechas, Engels se había retirado del negocio, asegurándose antes una buena pensión de jubilación, su amigo Marx se convirtió en el rentista de un rentista. Las dos mentes más preclaras del socialismo, los padres de El Capital, fueron unos rematados rentistas, figura que sólo fue posible en el siglo XIX gracias a la extraordinaria prosperidad que había forjado el capitalismo. Una paradoja y una verdad ligeramente incómoda... que no todos están dispuestos a reconocer.
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Publicado: 29 Apr 2010 5:06 am
Sacamer de mi error,Engels era 1 millonario filosofo, fue cuando conocio a Marx cuando creyo que siendo Marx economista y filosofo tambien podria probar con las 2 teorias juntas, economia-filosofia convencer al mundo que se podia acabar con la miseria de aquellos anos. Todas las biografias de Engels dice que mientras Marx escribia,vivia del dinero de Engels. Incluso hay 1 anecdota que dijo el padre de Marx: "En que esta trabajando mi hijo? " Cuando le dijeron que escribia 1 libro titulado "EL CAPITAL" El padre de Marx dijo: "Ya es hora que mi hijo empiece a ganar su capital." Como se sabe,Marx murio antes de terminar EL CAPITAL,lo termino Engels. Eso es lo que yo siempre he leido de los 2 de Engels y Marx.
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Publicado: 29 Apr 2010 2:24 pm
Esta manana no tuve tiempo de leer todo tu largo articulo sobre Marx. Lo he leido hace poco y hay cosa que concuerdo con lo que has contado,pero dudo de otras. Ej: que quieres decir de que Engels se retiro con 1 buena pension? El no necesitaba pension porque siempre fue muy rico.
Concuerdo que Marx bebia mucho pero le pasaba como al poeta gales Dylan Thomas,la bebida no le afectaba la lucidez para escribir.
Marx tuvo que trabajar como ferroviario por no encontrar otro tipo de trabajo en Londres.
Es cierto que hay muchas biografias de Marx pero no todas estan escritas por simpatizantes del padre del socialismo. Tmbien es cierto que Marx era "alergico" a la limpieza de su cuerpo y ropa. Pero no se,porque lo cierto es que Marx tuvo y sigue teniendo muchos detractores.
Publicado: 29 Apr 2010 3:04 pmTítulo del mensaje: karl Marx
La casa (izquierda) De 1875 a 1883 la familia Marx vivió en esta lujosa residencia de la calle Maitland Park Road, en el selecto barrio de Hampstead, no muy lejos de Regent's Park. Para cuando se mudó aquí llevaba años sin pasar estrecheces gracias a la pensión que le pasaba su amigo Friedrich Engels.
1839 (derecha) Retrato de un jovencísimo Karl Marx de sólo 19 años. En plena etapa universitaria, sin barba y vestido a la usanza de la burguesía prusiana de la época. Estudió primero en la Universidad de Bonn, pero como no daba ni golpe, el padre se lo llevó a Berlín. En la de Bonn llegó a ser presidente del Landsmannschaft der Treveraner, una sociedad de bebedores de taberna, habilidad esta que conservó toda su vida.
1861 (izquierda) Tras dos décadas funestas de malvivir por diversas ciudades europeas como un nómada, se asentó en Londres en 1849 para dedicarse al estudio del capitalismo y a organizar la revolución. No hizo ninguna de las cosas, pero consiguió establecerse en la capital como un burgués de tronío, con fotos de estudio y todo. Nótese que de obrero de talega y bocadillo nada.
Familia (derecha) En esta imagen de 1864, año en que ganó 400 libras en la bolsa especulando a corto, la familia Marx posa junto a el patrón y paganini Friedrich Engels, el primero por la izquierda, que sonríe satisfecho junto a su creación. Engels pasaba mucho tiempo en Inglaterra porque tenía intereses comerciales allí y una querida en Manchester, Mary Burns, a la que puso un piso, como los señoritos.
1866 (izquierda) Como cinco años antes, Karl Marx encargó a un fotógrafo londinense que le inmortalizase para la posteridad de esta guisa, metiéndose la mano bajo la levita al tiempo que se apoya en una silla estilo imperio. ¿Los obreros explotados por el capitalismo inclemente? Bien, gracias.
Pareja (derecha) De nuevo en el estudio del fotógrafo, que no era precisamente barato en 1866, Marx posa con su Jenny von Westphalen, que no era hija de un metalúrgico sino de un barón prusiano. Imitando a las incoherencias de su obra económica, el pelo y la barba van cada uno a su aire, uno blanco y la otra, negra.
Perfil (izquierda) Un año después, posando de perfil en plan artístico para un fotógrafo anónimo. Tal vez esperaba que, serviría en el futuro para poner su cara en las monedas. El pelo, por fin, se lo ha arreglado un poco.
Aquí estoy yo (derecha) En 1869 nueva sesión de fotos de los Adán y Eva del socialismo. Sentado él mirando al objetivo, de pie ella mirando al infinito.
La foto (izquierda) Tomada en 1875 por el fotógrafo inglés John Mayall, esta es una de las fotografías más célebres de la historia. Reinterpretada mil veces a lo largo del siglo XX, la iconografía marxista bebe esencialmente de este retrato que no tiene desperdicio: ni artístico, ni humano.
1882 (derecha) Cuando le hicieron esta su última foto a Marx le quedaba un año para pasar a mejor vida, o a ninguna vida, porque era ateo a machamartillo. Murió de una neumonía que había empezado como catarro meses antes. Engels en su entierro recordó afligido el momento: "El día 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, el mayor pensador vivo, dejó de pensar".
Publicado: 04 May 2010 7:57 pmTítulo del mensaje: socialismo
"El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de la ignorancia, y la prédica a la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria"
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Publicado: 04 May 2010 11:46 pm
Ja,ja,ja,jaaaaa hay que ver como toman much@s "frases sagradas" de 1 borrachin como fue W.Churchill.
Y, yo ?, por que ese borrachin ingles se unio a Stalin para ganar la II guerra mundial y repartirse la Europa democrata y la otra parte de Europa seria para estar bajo la bota facista roja. Se habla mucho de los crimenes de Hitler pero no se habla de los crimenes de Stalin que dicho sea de paso supero a los de Hitler porque estuvo mucho mas tiempo en el poder.
EL socialismo no tiene nada que ver con el "socialismo" estalinista,ya los espanoles supieron durante la G.C. como los "socialistas" estalinistas toturaron,asesinaron a anarquistas,trotskistas,republicanos que no pensaban como los estalinistas. Estos estalinistas torturaban a los anti-facistas para que firmaran 1 declaracion que se habian vendido al bando franquista
Es 1 pena que las nietas de Andreu Nin,residentes en Barcelona no quieran saber que fue de su abuelo,el estalinista Carrillo sabria muy bien que paso con Nin.
En cuanto a tantas famosas frases que dejo dicha el borrachin ingles,ninguna fueron creacion suyas,eran puro "plagio" de otras intelectuales y muchas de esas frases historicas que se dice que las dijo el borrachin ingles fueron de Thomas Jefferson,el padre de la constitucion norteamericana. Por aquel tiempo "plagiar" no era 1 delito como lo es actualmente.
Durante una gala Lady Assia le comentó a Winston Churchill, a propósito de su carácter borrachín: "si usted fuera mi esposo, le envenenaría su café". Churchill la miró fijamente durante unos instantes y le respondió: "Si usted fuera mi esposa, lo tomaría".
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Publicado: 05 May 2010 3:16 am
WC debe de interpretarse por "RETRETE?" Porque eres el hijo de pu.... de siempre. Tan ignorante que ni siwquiera sabes que esa frase no fue dicha en 1 gala. Esa frase fue dicha en el parlamento ingles en 1 amargo debate que tuvo Lady Astor con Churchill:
Lady Astor,del partido conservador (TORY) no podia soportar a Churchill. No lo invitaba a ninguna de sus galas y las 2 anecdotas (hay muchisimas anecdotas cruzadas entre Lady Astor y Churchill.
A la que tu,"retrete,"te refieres es a la siguiente: Lady Astor: " Si yo fuera tu esposa,te envenenaria la tasa de te" A lo que Churchill contesto: "Madam,si yo fuera su esposo me la beberia." Churchill no tomaba cafe ni por las mananas para espabilarse.
Otra anecdota muy conocida fue 1 baile de disfraces que iba a dar Lady Astor e invito a tod@s l@s parlamentarios excepto a Churchull.
Churchill en el parlamento le pregunto a Lady Astor: ".... que si Madam pensaba invitarlo a su fiesta de disfraces,le recomendara el disfraz" A lo que Lady Astor contesto:
" Lo esencial no es el difraz;lo esencial es que no venga borracho."
Textualmente no recuerdo pero la repuesta de Lady Astor fue mas o menos como yo la he traducido.
Assia esta cansada de contestar anonimos o seudonimos que la insultan,sobre todo desde que a su......1 registrado que nunca pude imaginar que fuera esa persona.
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Publicado: 05 May 2010 6:20 pm
Se ha rellenado la palurda-lerda con botox o como se llame los labios o los tiene hinchados de comer tanto arroz grasiento? La grasa engorda mucho los labios y sale mas barato que el boxto o como se llame.
Lady Astor era a Dama muy elegante,bella pese a que cuando se caso con su segundo marido Lord Astor ya estaba madurista,pero belisima y elegante fue hasta su muerte,y esa foto es de la palurda cuando esta enfada porque las amiasd algunas veces les haceb el feo de no invitarlas.
There is a famous exchange between Winston Churchill and Lady Astor when they were both staying at Blenheim Castle visiting the Marlboroughs. The two politicians had been at each other’s throat all weekend when Lady Astor said, “Winston, if I were your wife I’d put poison in your coffee.” Whereupon Winston said, “Nancy, if I were your husband I’d drink it.”