El editorial provocaba una mezcla de pena y de vergüenza ajena sin precedentes en un informativo
El Mundo a Tertsch: “Te rogamos que dejes de explotar la paliza en beneficio mediático propio”
JOSÉ MARÍA GARRIDO
“Somos muchos los que lamentamos tu agresión, pero también sumamos legión quienes rogamos que dejes de explotar la paliza en beneficio mediático propio”. Así, de esta forma tan tajante, el diario El Mundo, a través de Teletridente -su blog de televisión-, pidió este miércoles al polémico Hermann Tertsch que deje de utilizar de una vez por todas la presunta paliza que recibió en la madrugada del 7 de diciembre en el madrileño barrio de Chueca para ganar unos puntos de audiencia.
El artículo del diario de Pedro J. Ramírez, que estuvo en la portada de Elmundo.es buena parte del día, critica de forma especialmente dura el editorial que Tertsch realizó desde la cama del hospital en el que está ingresado con el objetivo de presentarse como una víctima metafórica de la España de Zapatero y cargar contra los medios de comunicación y blogs que han divulgado la versión que la Policía tiene sobre lo acontecido el día de autos.
“Vulgar pelea de bar”
Y es que según las investigaciones policiales, lo que algunos han vendido como un cruel atentado contra la libertad de expresión, pudo ser poco más que una “vulgar pelea de bar”. En concreto, hay quien apunta a que el presentador de Telemadrid discutió en el piano bar Toni 2 con un empresario que tomaba unas copas acompañado por dos mujeres. Fruto de la pelea, Tertsch recibió un empujón que le provocó una mala caída sobre un taburete.
“Patetismo”
Precisamente, El Mundo reprocha a Tertsch que “no deje de conceder entrevistas mientras sigue sin desvelar lo que sucedió realmente en la noche de autos (¿locos?) porque, al parecer, no lo recuerda”. Asimismo, califica el editorial que realizó desde la cama del hospital como “uno de esos momentos televisivos que pasarán a la historia por su elevado grado de patetismo”.
“Pena y vergüenza ajena”
“¿Tanto te cuesta, hombre de Dios, permanecer alejado de las cámaras hasta que te den el alta? Porque, en confianza, la que liaste anoche en tu Diario de la noche, pontificando a diestro y siniestro desde la cama, con ese batín azul sobre el pijama y esa pinta de convaleciente pertinaz, provocaba una mezcla de pena y de vergüenza ajena sin precedentes en un informativo patrio. ¡Alma de cántaro, no pierdas la poca dignidad que te queda por culpa del 'share'!”, concluye de forma tajante el blog de televisión de El Mundo:
Contra las dos Españas
Pero El Mundo no sólo carga contra Tertsch, sino contra “las dos Españas” que sólo buscan llamar nuestra atención para “arañar unos puntos” de audiencia. “A los medios ultraconservadores y a las cadenas megapijiprogres únicamente les interesamos como parte de un share”, lamentan desde Teletridente.
Que tome nota la Izquierdona y se aplique el cuento con la paliza les dio Francisco Franco Bahamondes. Y es hora de que dejen de sacarle partido mediatico estos caraduras.
yo debo de ser gelipollas jajajajajajaj
le preguntan al tio que pasó y cuenta lo que dicen los demás ... pero de su versión ná.
vamos ... que le pegó un maguasigueri de esos, la reencarnación de bruce lee y cardinale.
jajajajajajajajajajajaj
y encima va el tio dice que alguien va hablando por internet dicendo que no se que de gais.
como no sea el lizandro ...
Maruja Torres ha valorado a su manera en El País la agresión sufrida por Berlusconi. En su artículo, "La hostia", dice que "habría que abofetear a quienes lo pusieron y mantuvieron en el poder". Además, califica de "leve" la agresión al italiano o a Reagan, que recibió un tiro en el pulmón.
El Partido Comunista ruso intenta acallar las críticas de la oposición por los festejos al dictador Stalin, a quien intentan honrar "como creador, pensador y patriota". Mientras, los defensores de los derechos humanos en Rusia muestran su preocupación por los festejos.
Por Carlos Alberto Montaner Swaminathan Aybar es un notable economista hindú que ha sacado una cuenta muy incómoda. Se le ocurrió medir el enorme precio que pagó la India por no haber hecho antes la reforma económica que hoy le lleva a crecer más del 7% anual, reducir vertiginosamente el porcentaje de pobres y mejorar sustancialmente la calidad de vida de los más necesitados.
Los números de Aybar son impresionantes: no haber hecho la reforma con antelación provocó la muerte de 14,5 millones de niños, mantuvo a 261 millones en el analfabetismo y a otros 109 por debajo de los límites de la pobreza. El estudio lo acaba de publicar el Cato Institute de Washington y se titula "El socialismo mata" - Socialism Kills.
Los latinoamericanos deberían aprender de esta experiencia. No hacerlo, además de un crimen, es una estupidez casi perfecta.
El ejemplo es muy claro: en la India ha habido dos grandes modelos de desarrollo. Entre 1947 y 1981 se ensayó la fórmula de la economía estatizada, dirigida por una enorme burocracia gubernamental, intensamente proteccionista, hostil a la empresa privada y a las inversiones extranjeras, convencida de las ventajas del desarrollo hacia dentro. El resultado de esa etapa socialista fue un crecimiento anual promedio del 3,5%, que, cuando se descontaba el aumento de la población, quedaba reducido al 1,49.
Mientras los indios seguían esa senda socialista, tan parecida a los ensayos latinoamericanos, desde el peronismo hasta el chavismo, otros pueblos asiáticos –primero Taiwán, Corea del Sur, Hong-Kong, Singapur, luego Tailandia, Malasia e Indonesia– tomaron el camino contrario: abrieron sus economías, alejaron al gobierno del aparato productivo y fomentaron la iniciativa privada. En otras palabras, liberalizaron decididamente sus economías. Al cabo de apenas una generación, los resultados que exhibían eran pasmosos: disminución drástica de la miseria y la ignorancia, mejora en todos los índices de desarrollo humano y surgimiento de unos robustos sectores sociales medios.
Presionados por esa inocultable realidad, los indios hicieron su reforma y abandonaron las fallidas supersticiones del socialismo, primero tibiamente y luego, comenzada la década de 1990, con mayor ímpetu. Ahora se han convertido en un actor de primer rango internacional que compite en precio y calidad con la China, a la que comienza a disputar la condición de gran fábrica del mundo. (No olvido la sorpresa de unos amigos que necesitaban contratar un servicio de ventas telefónicas en América Latina y acabaron pactando con la sucursal de una compañía india radicada en Cochabamba, Bolivia).
Es importante que los economistas latinoamericanos saquen la cuenta de cuánto nos cuestan los experimentos socialistas en sangre, sudor y lágrimas. Cuánto han pagado y pagan los argentinos por los tercos experimentos del peronismo. Cuál fue la inmensa factura pagada por la sociedad peruana durante la locura de Velasco Alvarado, la nicaragüense con el sandinismo o la cubana con su medio siglo de estalinismo.
La medición podría hacerse a partir de la experiencia chilena: ¿qué hubiera pasado en toda América Latina si los pueblos de nuestra cultura hubieran hecho una reforma económica como la llevada a cabo por los chilenos, iniciada durante la dictadura de Pinochet pero sabiamente mantenida por los gobiernos de la democracia? En 1959, por ejemplo, Cuba tenía un tercio más de ingreso per cápita que Chile y más o menos la misma población. Hoy, Chile triplica el ingreso de los cubanos, su población es un treinta por ciento mayor y el país sudamericano se ha convertido en la secreta meta y destino de miles de cubanos que han conseguido instalarse allí, incluidos unos cuantos hijos de la clase dirigente convencidos de que el barco de los hermanos Castro se va a pique a corto o medio plazo.
¿Somos capaces los latinoamericanos de aprender en cabeza ajena? Con algunas dificultades, parece que sí. Perú, por ejemplo, es hoy el país que más crece en el continente, y eso se debe a que, de manera creciente, los últimos tres gobiernos peruanos han tenido el sentido común de inspirarse en el vecino Chile y abandonar paulatinamente las viejas prácticas del socialismo estatista. Eso significa menos pobreza y mejores estándares de vida para la inmensa mayoría de la sociedad. Sin embargo, lamentablemente, la racionalidad sigue siendo un bien escaso en nuestro mundo. Mientras los peruanos, como los chilenos, se mueven en la dirección que dicta la experiencia, Hugo Chávez y sus cómplices del socialismo del siglo XXI reinciden en el disparate. Insisten en hacer daño a sus conciudadanos, convencidos de que los guían hacia la gloria. No se han enterado de que el socialismo mata.
Los testigos apuntan a un empresario de la prostitución y aseguran que el periodista estaba ebrio
La Policía cree que Tertsch se peleó con un “chulo”
ELPLURAL.COM
Ni moros, ni antifascistas, ni gente normal del cine o de la SGAE. La misteriosa agresión a Hermann Tertsch va aclarándose poco a poco y cada vez son más los indicios que apuntan a una pelea de bar, en la que estarían implicados el estado de embriaguez del presentador, un “chulo” de prostitutas y el hecho de que el periodista se propasara con una de las chicas de alterne de dicho personaje. Así lo explica la revista Interviú en su edición de esta semana.
La versión de Interviú fue recogida ayer por El Intermedio, el programa de laSexta presentado por el Gran Wyoming y que en las últimas semanas ha sido señalado como instigador moral del ataque por la caverna mediática y, lo que es más grave, por políticos de tan alto nivel como Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Ni ideología, ni crítica
Según la reconstrucción de la Policía y a la que ha tenido acceso Interviú, la agresión a Hermann Tertsch estaría más relacionada con un altercado con gente del mundo de la prostitución que con sus ideas o sus críticas políticas. La versión policial se basa en las declaraciones de, al menos, diez personas que se encontraban en el lugar de los hechos, el piano-bar Toni 2, del madrileño barrio de Chueca.
Empresario de alterne
De acuerdo con el testimonio de una testigo, “un hombre fuerte, grande, pero no muy alto” dio un puñetazo –que no una patada- al periodista de Telemadrid. Otro de los testigos asegura haber visto a Tertsch tirado en el suelo, tras lo que le ayudó a sentarse en un sofá. Es esta última persona, relacionada con bares de alterne de la capital, de quien sospecha la Policía, que está segura de que el agresor está entre los interrogados.
Estado de embriaguez
Otro de los presentes asegura que vio llegar al periodista en un claro estado de embriaguez. Antes de la agresión, Tertsch agarró del brazo a la mujer que iba con el testigo y trató de retenerla. “Me quedé con ganas de darle una hostia”, aseguró el hombre a la Policía. El incidente se repitió con otra chica instantes antes de la agresión.
Incidente con los médicos
Además, se confirmaría que el periodista y presentador de Diario de la noche protagonizó un nuevo altercado en el hospital al que fue trasladado justo después de la agresión. La Policía ha podido hablar con el médico de la clínica La Milagrosa que atendió a Tertsch. Éste ordenó que al periodista se le hicieran unas radiografías y tuvo un incidente con él, que se marchó sin esperar al resultado de las pruebas, pese a la gravedad de su estado.
Contradicciones de Tertsch
Finalmente, Tertsch tuvo que volver al Hospital de Madrid, desde donde ha estado concediendo entrevistas e incluso ha llegado a realizar un editorial durísimo para su programa, desde la cama y en pijama. En los interrogatorios que le ha realizado la Policía durante su convalecencia, Tertsch ha negado haber llegado al bar acompañado de tres jóvenes, como afirman los testigos, y asegura que estuvo toda la noche solo.
El director de la SER, Daniel Anido, y el director de Informativos, Rodolfo Irago, han sido condenados a prisión e inhabilitación para el ejercicio del periodismo por revelación de secretos al publicar una lista de afiliaciones al PP de Madrid, según informa la propia cadena.
El titular del Juzgado de lo Penal número 16 de Madrid, Ricardo Rodríguez Fernández, ha condenado a Daniel Anido y Rodolfo Irago por un delito de revelación de secretos a un año y nueve meses de prisión, a inhabilitación especial para la dirección de medios de comunicación y el ejercicio de la actividad de periodistas y a inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la pena.
El Ayuntamiento de Logroño ha editado un curioso calendario para este año recién comenzado. El Consistorio gobernado por el PSOE olvida incluir en él las fiestas cristianas más importantes pero no las festividades musulmanas o la independencia de Pakistán. El 12 de octubre también aparece olvidado.
¡Mentiroso Tertsch, en la España democrática no hay policía política!
¿Por qué ha enfatizado Herman Tertsch que la “policía política de Rubalcaba” había tratado de impedir que fuera investigada la agresión sufrida por él el pasado 7 de diciembre? Esa afirmación es absolutamente falsa. Se trata de una aseveración mendaz, muy del estilo que caracteriza al citado periodista, en la actualidad director y presentador del informativo nocturno –Diario de la Noche- de Telemadrid.
Aquí, en la España democrática y constitucional, no hay ninguna policía política. Ni de Rubalcaba ni de Zapatero ni del Gran Wyoming. Ni siquiera de Dios bendito. La policía política en nuestro país desapareció tras el fin de la dictadura franquista. Se llamaba <i>Brigada Político Social<7i> (BPS) y era temida, con razón, entre los adversarios al régimen surgido del golpe militar del 18 de julio de 1936. Por lo general, primero actuaba la BPS, luego el Tribunal de Orden Público y finalmente el condenado era confinado en la cárcel. En algunos casos, como en el de Julián Grimau –dirigente clandestino del PCE-, el reo fue fusilado [1963] o, en el caso de Salvador Puig Antich, al que se le aplicó el garrote vil [1974].
La DINA chilena
En Chile, con el general Pinochet convertido por la fuerza de las armas y gracias a una represión feroz, en presidente de la República, empezó a funcionar la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Se mantuvo la DINA a lo largo de la dictadura pinochetista, que fue especialmente cruel y estuvo protegida por la Casa Blanca o el Pentágono. Cuando terminó tan sangrienta pesadilla, la DINA fue disuelta y algunos de sus responsables han sido condenados judicialmente. En el Chile democrático no existe policía política.
Oliveira Salázar
En Portugal, la inacabable e infame dictadura de Antònio de Oliveira Salázar, prolongada hasta la revolución de los claveles por Marcelo Cetano –muy afín a las teorías políticas de Laureano López Rodó, uno de los hombre fuertes de la dictadura del general Franco-, puso en marcha desde sus inicios a la Policía Internacional y de Defensa del Estado (PIDE). Agentes de la PIDE participaron en el asesinato del general Humberto Delgado, sucedido en Villanueva del Fresno, en España. Delgado era un firme opositor del tirano Salázar. En el Portugal democrático no hay policía política.
En la Francia de Vichy
En la Francia de Vichy, hacia 1943, presidido el Gobierno -títere de Hitler- por el general Petain, había policía política. Se denominaba Milice Française (MF) y apoyaba las repugnantes maniobras represoras de las SS y la Gestapo. Cuando terminó la invasión alemana de Francia y se restauró la democracia republicana, con el general De Gaulle de presidente, la MF fue liquidada. En la Francia democrática no hay policía política.
La Gestapo, la Stasi
En Italia, Mussolini creó su propia policía política, la OVRA. Hitler montó la Gestapo, de ominosa memoria, como todas las policías secretas, de carácter fundamentalmente político, que hemos enumerado. También podríamos añadir la Stasi, en la Alemania del Este y bajo el Gobierno comunista, y otros muchos ejemplos similares. Pero ni en la Italia democrática, ni en la Alemania democrática y reunificada, funciona ninguna policía política.
Equiparación falsa
Ya estamos razonablemente hartos de que sujetos como el periodista de las madrugadas, brutalmente golpeado por el dueño de una especie de garito, o como no pocos portavoces del PP, acusen con reiteración y alevosía al Gobierno de España, equiparándolo –en ocasiones con todas las letras y en ocasiones de forma menos contundente aunque también perversa- a Gobierno dictatoriales. O proclamando que Zapatero procura crear un Gobierno de terror –según afirmó en septiembre el presidente Francisco Camps con el beneplácito de Rajoy-, a punto de espiarnos a todos, a través del Sitel, o dispuesto a ayudar a los etarras en el <i>caso Faisán</i>, sin ir más lejos.
Y nos alegramos
El presunto agresor de Tertsch ha sido detenido. Y nos alegramos. No tiene nada que ver la paliza recibida por él con una venganza política. Y nos alegramos. Pero rechazamos de arriba abajo que la defensa de los conservadores se limite casi siempre al agravio, a la calumnia y a la mentira. España es una democracia, homologable al resto de democracias europeas. Llevamos más de tres décadas con una monarquía democrática y parlamentaria. Nunca hubo tanta libertad consolidada -en este país- como ahora. Es una iniquidad el recurso sistemático y canallesco que acostumbra a utilizar la derechona. Apenas sabe hacer otra cosa. Lamentablemente.